El ensayo por partículas magnéticas (MT, por sus siglas en inglés) es una técnica de inspección no destructiva diseñada para detectar discontinuidades superficiales y sub-superficiales en materiales ferromagnéticos, como el acero. Este método es ampliamente utilizado en diversas industrias debido a su capacidad para localizar defectos de forma rápida y precisa.
¿Cómo funciona?
El proceso comienza magnetizando el componente a inspeccionar, ya sea mediante un campo magnético directo o indirecto. Si el material presenta alguna discontinuidad, como grietas o poros, el flujo magnético se verá interrumpido, creando «fugas» de campo magnético en la superficie. Luego, se aplican partículas magnéticas (en polvo seco o en suspensión líquida) que se acumulan en las áreas donde el campo se ha distorsionado, haciendo visible el defecto. Estas partículas suelen ser de color contrastante o fluorescentes, lo que facilita la detección bajo luz normal o luz ultravioleta.
Ventajas
Alta sensibilidad
Detecta discontinuidades muy pequeñas, tanto superficiales como sub-superficiales.
No invasivo
No daña ni altera la integridad del material inspeccionado.
Rápido y eficiente
Permite una inspección rápida y efectiva, ideal para grandes volúmenes de piezas.
Coste accesible
Ofrece una excelente relación entre costo y eficiencia en comparación con otros métodos de inspección.
Aplicaciones
El ensayo por partículas magnéticas es especialmente útil en industrias que requieren inspecciones rigurosas para garantizar la integridad de sus componentes.
Aeronáutica
Inspección de piezas críticas como trenes de aterrizaje y componentes de motores.
Automotriz
Detección de fisuras en ejes, engranajes y otros componentes de transmisión.
Oil&Gas
Revisión de tuberías, recipientes a presión y válvulas en condiciones extremas.
Metalurgia
Control de calidad de soldaduras y estructuras metálicas.



